La hora de Alberto Garzón

(Publicado por: Abel Segura Ruiz, para salvamoscasas.com)

Decía Alberto Garzón en 2016 aquello de “Damos miedo a los que han saqueado y expoliado este país”. Cuatro años después, vistas las campañas de acoso, es indudable que dan más miedo. Pero el problema ahora es otro: ¿se ha rescatado de la miseria a los saqueados?

Garzón dejó pasar una tremenda oportunidad de marcar su posición con una descafeinada ley del juego. Al final, mucho ruido y pocas nueces. Pero ahora tiene una segunda, cosa que no siempre pasa en política, con el tema hipotecario.

El IRPH es una de las estafas más grandes contra la clase media que haya perpetrado la banca de este país. Eso lo repiten en voz alta los afectados y no les cae ninguna querella. ¿Por qué? Porque nadie de la banca quiere que se investigue a fondo el IRPH.

En su día, Alberto Garzón se pronunció en este sentido: dijo que era un saqueo. Y acertó, porque la cuestión judicial es si el índice IRPH es abusivo, pero la cuestión de consumo (y, posiblemente, penal) es que se vendió como una tarifa plana financiera, a base de publicidad engañosa.

Tal como estableció el Defensor del Pueblo de Cataluña, ya el 2015, correspondía a la administración intervenir en el tema de falsedad publicitaria. La referida administración, después de recibir casi con chocolatinas a los afectados y ofrecerles terapia de grupo, consiguió no pronunciarse sobre el tema nada más y nada menos que durante 4 años. Sí, primero fue Alfons Conesa, luego Montserrat Ribera y, finalmente, Elisabet Abad. Tres directores generales del Pdecat que, muy nacionalistas ellos, se olvidaron de proteger a los catalanes.

Por si fuera poco, posteriormente le tocó el turno al PSOE, pero de manera más eficiente. Francisco Dalmau, Director General de Consumo del Gobierno Balear, pasó de prometer sanciones a la banca, a deshacerse de los afectados en tan solo un mes. Se comenta que la respuesta final fue “en política no hay que pelearse con el diablo, porque puedes necesitarlo”.

Así pues, la ocasión de demostrar que Podemos está por algún motivo y con alguna finalidad en el Gobierno de España, se le presenta en bandeja de plata a Alberto Garzón. Lo tiene todo a favor. Incluso internamente, porque las redes sociales echan humo con la última traición del gobierno: el error de mantener que el interés de las VPO sea más caro que el precio de mercado (precisamente por el IRPH).

Por tanto, es todo el partido, es todo Podemos, quién tiene la ocasión de demostrar que el suyo es un voto útil.